martes, diciembre 22, 2009

puf!

me pica la nariz.
lo que pasa es que soy alérgica al polvo.
polvo que abunda en este cuchitril que no me dan ganas de limpiar.
¿y?
la gente enloquece por esta fecha, los lugares empiezan a apestar.
el consumismo en masa apesta a axila, a empujones, a apretones, a mala onda.
las personas (o mejor digo gente pa que suene a masa indiferenciada) se convierten en animales al acecho... malditos predadores de cosas.
no pienso comprar regalos y sumarme a la masa hedionda.

como que... no me gusta la navidá.

lunes, noviembre 23, 2009

miércoles, noviembre 04, 2009

año-voló

y el año?
se fue volando...
como todos los años, de los últimos años.



ya quiero que llegue el otro año.

domingo, junio 14, 2009

y?

esto avanza vertiginosamente.
creí todavía estar al borde del abismo, pero, al parecer, ya salté.
por lo menos no salté sola.
la caída, al fondo, se ve menos peligrosa cuando vas acompañada.
el viento no me golpea. me acaricia. me besa. me susurra.
tengo un miedo-nomiedo luminoso, brillante, hermoso.
ni siquiera busco en mi espalda un paracaídas.
no me molesta ya lanzarme sin precauciones.

viernes, abril 17, 2009

Andaba con el termo rosado, con las galletas de avena, con el jugo ades, con la agenda, con el cuaderno con monos y stickerssss y con la cartera celeste potente
no pude dejar de sentirme un poco ridícula cuando me subí al ascensor
esto de ser grande me trae complicaciones

martes, marzo 31, 2009

El parloteo mental cesa cuando hay que parlotear en la vida real. Que en verdad no es más real que la vida del parloteo mental, pero podría decirse que es más parecido a algo tangible y "real" que aquellas imágenes difusas producidas en la corteza cerebral...
Entonces, en soledad cuando no hay parloteo real, aparece el parloteo mental, ése que no se detiene y que mantiene ocupados mis pensamientos, mientras me aleja de la realidad REAL también...
Y quizás es por eso que camino sin mirar y que siento un gran alivio cuando el parloteo mental cesa al escuchar una voz REAL o una canción REAL o un sonido digno de escucha que sea real REAL...
Sí, porque no sólo de conversaciones "no-reales" está compuesto mi parloteo mental, sino también de muchas canciones que resuenan eternamente en mis oídos "no-reales"
Y es que esta cosa de la realidad y la no-realidad a veces están tan juntas y hermanadas que podrían confundir a cualquier tipejo crédulo e inocentón...
Sipo, si al final todo es real REAL, porque si mi corteza existe en la realidad REAL, entonces mi sinapsis existe en la realidad REAL, y si mi sinapsis existe en la realidad REAL mi parloteo mental también es real REAL...
y ahí volvemos a la misma confusa premisa del principio y de ella se podría decir que los elefantes azules que mi tío ve volando por todas partes son tan reales como mi REAL parloteo mental
Sólo que supuestamente yo sé que mi parloteo mental REAL es más mental que REAL, en cambio mi tío de los elefantes azules cree que son más REALES que mentales...
y entonces? bueno, pues entonces yo soy normal y mi tío es anormal

domingo, marzo 15, 2009

El viejo caminaba a paso lento delante de nosotros. No fue difícil alcanzarlo y pasarlo, y me sentí como la liebre mala que le gana a la buena y lenta tortuga. Y así me quedé pensando en el viejo y en nuestra indiferencia frente a su lentitud y su debilitado cuerpo ¿le molestará no poder andar más rápido? ¿le molestará no poder caminar como antes, ser fuerte como antes? ¿qué pasará por su cabeza al verse rodeado de jóvenes que de pronto lo alcanzan y en un abrir y cerrar de ojos lo pasan y lo dejan muy muy atrás? Claramente no teníamos la intención de acompañarlo y no, no lo habríamos ayudado a andar más rápido... pero, ¡qué penca ser viejo! Viejo e incomprendido e invisibilizado. ¿Habrá algo que compense la fatiga? ¿Nos volveremos más sabios por último? Ojalá que sí, porque sólo un viejo sabio no se picaría por quedar tan tan atrás de estos jóvenes incautos.

martes, febrero 24, 2009

Aquella mañana el hombre quería llorar.
Lo quería, lo necesitaba, pero sólo logró contraer un poco los músculos de su cara.
Me abrazó fuerte, como buscando un soporte. Luego reaccionó y sus ojos se hundieron en las brillantes lucecitas de la televisión.