martes, octubre 25, 2011

Frágil...

Lo que pasa es que soy una persona sensible.
Mi problema es que necesito cariño.
Lo atroz es que nunca es suficiente. Siempre necesito más.
Pero no sé pedir amor ni tampoco buscarlo.
He dado un paso, y busco compañía; pero en realidad lo que quiero siempre es amor y cariño.
Quizá por eso soy quisquillosa con la compañía que acepto y con la compañía que busco; porque en el fondo, disfrazadamente, la compañía es amor y cariño.
Y ahora, luego de haber vomitado estas palabras, me siento completamente en pelotas frente a mí misma, asumiendo en plenitud mi mamonería y fragilidad.

martes, septiembre 20, 2011

Intensidá

Tengo la sensación de que en algún momento de mi historia la vida parecía ser más tranquila, sin altos y sin bajos. Pero en algún punto, de un tiempo a esta parte, repentinamente, o no recuerdo bien cómo, el camino se fue poniendo rudo, con curvas cerradas, virajes inesperados, zonas con ripio y otras con asfalto.
Trato, inútilmente de determinar una fecha o un momento en el que la vida se me puso ruda e intensa, pero no lo consigo. Sólo concluyo que no ha pasado tanto tiempo, pero que han pasado muchas cosas.
¿Aguantaré este ritmo?
He conocido ya bastante gente y me queda aún una buena parte por conocer...
Me he despedido de otro tanto. Despedidas de las reales, de los "hasta nunca". Y siempre, a pesar de todo, la vida continúa ¡Qué terco que es el tiempo que siempre avanza!
¿Volvería atrás?
Sí, volvería a ciertas tardes de sol, a ciertos abrazos, a algunos besos, a unas cuantas conversaciones, a dos despedidas y a una buena docena de noches.
Creo, a fin de cuentas, que he vivido bastante en estos (cortos) casi 25 años ¿Qué más se puede pedir?
Creo también que de tan intensa mi vida podría ser breve, pero de eso no puedo estar segura.
¿De qué puedo estar segura? Pues de que, en el fondo, me gusta que la vida se manifieste en su máxima expresión, aunque su fuerza a ratos sea atemorizante.

El cuarto de siglo viene a mí...

martes, agosto 30, 2011

Se va

Todo empieza a oler a despedida.
El adiós se acerca. Tan pronto!
Siento que aún no termino de decirle hola.
En este punto me acechan viejas sensaciones. Ese cosquilleo desagradable en el estómago.
Y en el impulso me dan ganas de mandarlo todo a la mierda y mandarme a cambiar con él. Pero la locura sólo me mira a la distancia. El miedo me frena. La racionalidá.
Me quedaré, obviamente. Me quedaré y estas sensaciones pasarán al cabo de un tiempo. Un tiempo breve, porque me conozco y sé que así será.
Y también pasarán las miradas, las caricias, los susurros y el calor de su cuerpo.
Todo pasará y volveré a ser un poco la misma y un poco distinta.
Pero ahora, AHORA, siento que lo pierdo todo y no me quedará nada...
Ufff, no cambio!

miércoles, agosto 10, 2011

Ya que no tuvimos un pasado

... Tengamos el presente

martes, agosto 09, 2011

La perra

Anoche soñé con un hombre del pasado...
Soñé con él y con que me regalaba a su perra.
Era una perra pequeña, con un gran instinto de supervivencia.
A mí - en mi sueño - me encantó la idea de tener a esta mascota y la imaginé compartiendo el pequeño espacio que habito.
¡Qué curioso! dentro del sueño yo imaginaba también y me proyectaba al futuro.
Bueno, mientras soñaba, imaginé a la perra del sueño esperándome en las tardes, meando en el balcón, comiendo en la cocina, meneando su cola y lamiendo mis manos...
Pero cuando desperté me alivió darme cuenta que había sido un sueño y que aún ningún ser vivo depende de mí para subsistir.

jueves, agosto 04, 2011

Ahueonamiento

"Con el tiempo entendí que a las mujeres les gusta que las traten mal"
Dijo eso y recordé que ante ciertos estímulos soy una persona profundamente irascible.

martes, julio 26, 2011

Frío

Hace frío.
Hace frío, tengo las manos heladas.
Hace frío, tengo las manos heladas y los pies ardiendo.
Hace frío, mis pies arden junto a la estufa.
Junto a la estufa lanzo un estornudo.
Junto a la estufa acumulo los pañuelos desechables-desechados.
Junto a la estufa siento el cuerpo extraño.
¿Extraño? No me bañé hoy.
No es tan extraño.

lunes, julio 25, 2011

vórticevórticevórticevórticevórtice

Como si fuera un vórtice fuera del tiempo y el espacio...
Me irrita a veces que el mundo siga funcionando cuando uno anda pa la cagá
En mis sueños, el mundo se detiene a sufrir conmigo y así las miradas de los demás transeúntes serían miradas de compasión y comprensión.
Yo me regocijaría en mi sufrimiento, lamiendo mis heridas a destajo y llorando por todas las penas del mundo.
Nah, principalmente llorando por mí. Sí. Por mí. Llorando por mis propias lágrimas y por mi nueva pose de mujer sufrida-sufriente.


... la autocompasión se está apoderando de mí!

y de fondo, para completar el cuadro, suena Wild Horses...
¿Patética? ¿Yo?... Pues sí!

domingo, julio 24, 2011

Sole

La soledad me choca a ratos.
Me choca sobretodo cuando he disfrutado de demasiada compañía durante un tiempo...
Y aunque a veces me las doy de lobo estepario, llegar a casa y que no haya alguien (o incluso algo) esperándome me hace presentar conductas evitativas.
Creo que ya es tiempo de asumir...

viernes, julio 22, 2011

Tata

"Este chaleco ya tiene 20 años, lo compré el 91, para un día del Padre" decía mi mamá, refiriéndose al chaleco que había pertenecido a mi abuelo, mientras se lo ponía. Hoy forma parte de su atuendo nocturno invernal.
Quién se habría imaginado que ella lo usaría muchísimo más que él.
En ese entonces nadie sospechaba que "algo" lo estaba matando... Murió al año siguiente, en diciembre; ya son casi 20 años desde su muerte.
Ese comentario de mi mamá, antes de irse a dormir me llevó a traer su recuerdo a mi mente.
Anoche me di cuenta que hace mucho tiempo que no pensaba en él. Ahora no sé si uno fuerza un poco el recuerdo.
Olvidé cómo era su voz, olvidé cómo era su olor, olvidé qué tan alto se veía desde el ángulo de la niña de 6 años que fui alguna vez.
El último recuerdo que tengo de él - que no sé si fue la última vez que lo vi - está incompleto. Sé que es un recuerdo incompleto desde hace mucho tiempo.
Estaba soleado, las cortinas de la pieza de mis abuelos eran blancas en ese tiempo. Debe haber sido una mañana, porque la luz entraba por la ventana grande. No estaba aún el espejo, de haber sido así, de seguro habría estado jugando frente a él. No, yo estaba en la cama, acompañando a mi Tata. Aún no agregaban el clóset de dos puertas que está hoy. En su lugar estaba ese viejo ropero y, al costado, la cómoda. Mi Tata estaba más cerca de la ventana... me parece que siempre durmió al costado izquierdo. Pero no estaba durmiendo en ese momento. El tanque de oxígeno estaba junto a él. Era de esos tanques que fueron blancos, pero estaba manchado y se veía muy gastado. Mi Tata, hacía buena combinación con ese tanque de oxígeno. Cambió tanto su cuerpo en ese último tiempo. Ya no jugaba conmigo, ya no salíamos a comprar el pan. Él estaba acostado y yo... yo lo acompañaba. A él le agradaba que yo estuviera ahí, pero yo... Yo estaba aburrida y quería jugar. Me impacientaba y me movía mucho. Mi Tata me habló en una voz que quizá era pausada o quizá era con dificultad. Ahora no sé si me habló o me dio a entender que quería que me quedara con él un ratito. Yo no puedo acordarme... no sé si me quedé con él o si me fui a jugar por ahí... Tampoco estoy segura de si fue efectivamente el último día que lo vi o si hubo otro después.
Este recuerdo me viene cada cierto tiempo, pero hace mucho que no aparecía. Anoche me acordé de ese día y siento como una especie de vacío. Estaba tan chica y eso fue hace ya tantos años. Pero yo sé que amé a ese hombre y su voz, su compañía y su cariño me hicieron mucha falta en los años venideros.
¿Ahora? Ahora ya no... Pero creo que siempre cargaré con esa sensación de historia incompleta entre nosotros. Yo lo quise y hace mucho tiempo que ya no está, y el mundo siguió funcionando y mi vida dio muchas vueltas que él no presenció.
Yo lo quise, pero hace mucho que ya no está.

martes, julio 12, 2011

5 años.

Este blog solía ser de desquite emocional.
Lo leo y me doy cuenta de que han pasado muchas cosas en mi vida, en los últimos 5 años de existencia de este espacio.
5 años es bastante tiempo para una blog vida...
Trataré de retomar esta vieja costumbre de desquitarme a través del teclado. Creo, a fin de cuentas, que potenciaba alguna cosa buena en mí; aunque no recuerdo bien qué.
Le doy las gracias a quien me recordó que este espacio existía, puesto que yo ya lo había olvidado.
Y también le doy gracias a la fortuna, porque recordé la clave para ingresar.
Eso.

PD: Qué onda, que me creo que le hablo a una audiencia.