martes, septiembre 20, 2011

Intensidá

Tengo la sensación de que en algún momento de mi historia la vida parecía ser más tranquila, sin altos y sin bajos. Pero en algún punto, de un tiempo a esta parte, repentinamente, o no recuerdo bien cómo, el camino se fue poniendo rudo, con curvas cerradas, virajes inesperados, zonas con ripio y otras con asfalto.
Trato, inútilmente de determinar una fecha o un momento en el que la vida se me puso ruda e intensa, pero no lo consigo. Sólo concluyo que no ha pasado tanto tiempo, pero que han pasado muchas cosas.
¿Aguantaré este ritmo?
He conocido ya bastante gente y me queda aún una buena parte por conocer...
Me he despedido de otro tanto. Despedidas de las reales, de los "hasta nunca". Y siempre, a pesar de todo, la vida continúa ¡Qué terco que es el tiempo que siempre avanza!
¿Volvería atrás?
Sí, volvería a ciertas tardes de sol, a ciertos abrazos, a algunos besos, a unas cuantas conversaciones, a dos despedidas y a una buena docena de noches.
Creo, a fin de cuentas, que he vivido bastante en estos (cortos) casi 25 años ¿Qué más se puede pedir?
Creo también que de tan intensa mi vida podría ser breve, pero de eso no puedo estar segura.
¿De qué puedo estar segura? Pues de que, en el fondo, me gusta que la vida se manifieste en su máxima expresión, aunque su fuerza a ratos sea atemorizante.

El cuarto de siglo viene a mí...