miércoles, julio 18, 2012

Las amenidades tendrán que esperar

"Si sólo la señora Seton y su madre, y la madre de su madre, antes que ella hubiesen aprendido el gran arte de hacer dinero, como sus padres y abuelos y bisabuelos, para fundar colegios, cátedras, premios y becas para el uso de su propio sexo, podríamos haber cenado muy aceptablemente las dos solas, un plato de ave y una botella de vino; hubiésemos mirado el futuro sin desconfianza, al amparo de una liberal y bien remunerada profesión. Podríamos haber estado explorando o escribiendo, haraganeando alrededor de los lugares venerables del mundo, sentadas contemplativamente en las gradas del Partenón, o yéndonos a las diez a una oficina y regresando cómodamente a las cuatro y media de la tarde a escribir un poco de poesía.

... Es igualmente inútil preguntarse sobre lo que habría pasado si la señora Seton, su madre, su abuela, y antes su bisabuela, hubieran amasado grandes fortunas para fundar colegios y bibliotecas, porque, en primer lugar, ganar dinero era imposible para ellas y, segundo, de haber sido posible, la ley les negaba el derecho de poseer el dinero que ellas ganaban. Es que sólo hace cuarenta y ocho años que la señora Seton puede tener un penique para ella sola. Porque antes hubiera sido propiedad de su marido"

Un cuarto propio - Virginia Woolf